Dismenorrea y reglas dolorosas: causas y cómo aliviar el dolor menstrual

En resumen:

  • Las reglas dolorosas, también conocidas como dismenorrea, están relacionadas con las contracciones del útero estimuladas por las prostaglandinas, sustancias que el organismo libera de forma natural durante la menstruación.¹
  • El calor, los antiinflamatorios, la actividad física regular y, como apoyo complementario, el magnesio pueden ayudar a aliviar el dolor menstrual.³˒⁴˒⁵˒⁷
  • Consulta a un ginecólogo si el dolor dura más de los 1 o 2 días habituales, no mejora con las medidas habituales o va acompañado de sangrado muy abundante, desmayos o vómitos.¹˒²

 

El dolor menstrual es uno de los problemas ginecológicos más frecuentes. Sin embargo, muchas mujeres siguen considerando que tener reglas muy dolorosas es algo que simplemente hay que soportar.

Pero ¿por qué duele la regla? ¿Cuál es la diferencia entre la dismenorrea primaria y secundaria? ¿Qué se puede hacer para aliviar los calambres menstruales y cuándo conviene acudir al ginecólogo?

A continuación, repasamos las principales causas del dolor durante la menstruación y las medidas naturales y médicas que cuentan con respaldo científico.

 

¿Qué es la dismenorrea o menstruación dolorosa?

La dismenorrea es el término médico utilizado para describir las menstruaciones dolorosas. El dolor suele localizarse en la parte inferior del abdomen y puede irradiarse hacia la espalda o la cara interna de los muslos.

Los dolores menstruales aparecen de forma cíclica, generalmente justo antes o al comienzo de la regla, y suelen alcanzar su máxima intensidad durante las primeras 24 a 48 horas.¹

¿Por qué duele la regla?

Una de las principales causas de los calambres menstruales es el aumento de la producción de prostaglandinas.

Estas sustancias son liberadas por el endometrio, el revestimiento interno del útero, al comienzo de la menstruación. Las prostaglandinas estimulan las contracciones del miometrio, la capa muscular del útero, necesarias para desprender el endometrio.

Cuando están presentes en mayores cantidades, pueden provocar contracciones uterinas más intensas y dolorosas y reducir temporalmente el aporte de sangre y oxígeno al útero (isquemia), aumentando así el dolor. La intensidad de los calambres está directamente relacionada con la cantidad de prostaglandinas liberadas.¹

Según el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), la dismenorrea afecta a entre el 50 y el 90 % de las adolescentes y mujeres en edad reproductiva. Algunos estudios sitúan su prevalencia entre el 16 y el 91 %, dependiendo de la definición utilizada y de la población estudiada, con dolor intenso en aproximadamente entre el 2 y el 29 % de las mujeres.²˒¹

Dismenorrea primaria y secundaria: ¿cuál es la diferencia?

No todas las reglas dolorosas tienen el mismo origen. La dismenorrea se divide principalmente en dos tipos: dismenorrea primaria y dismenorrea secundaria.

Dismenorrea primaria

La dismenorrea primaria no tiene una causa orgánica identificable. Suele comenzar durante los dos años posteriores a la menarquia, es decir, la primera menstruación, cuando se establecen los ciclos ovulatorios.

El dolor suele:

  • aparecer de forma cíclica;
  • comenzar poco antes o al inicio de la menstruación;
  • ser similar de un mes a otro;
  • tender a disminuir con la edad.

A pesar de que el dolor puede ser intenso, la dismenorrea primaria es un diagnóstico de exclusión y representa aproximadamente el 90 % de los casos de dismenorrea.¹

Dismenorrea secundaria

La dismenorrea secundaria aparece generalmente más adelante en la vida, a menudo después de los 25 o 30 años, y está asociada a una causa orgánica.

Puede estar relacionada con afecciones como:

  • endometriosis;
  • adenomiosis;
  • miomas uterinos;
  • enfermedad inflamatoria pélvica.

La endometriosis es la causa individual más frecuente, especialmente cuando el dolor no responde bien a los antiinflamatorios habituales.¹˒²

Un dolor menstrual intenso que aparece de repente, cambia respecto a ciclos anteriores o empeora progresivamente debe ser valorado por un ginecólogo.

Síntomas de la dismenorrea

Los calambres o dolores en la parte inferior del abdomen son el síntoma más característico de la dismenorrea, pero no el único.

Las prostaglandinas también pueden actuar sobre otros órganos y provocar síntomas como:¹

  • náuseas, diarrea o molestias digestivas;
  • dolor de cabeza y mareos;
  • fatiga y sensación de agotamiento;
  • dolor en la zona lumbar o los muslos;
  • alteraciones del sueño;
  • cambios de humor.

En algunas mujeres, el dolor durante la regla puede afectar considerablemente a las actividades cotidianas y a la calidad de vida, llegando a provocar absentismo escolar o laboral.

Cómo aliviar el dolor menstrual

Existen diferentes estrategias para aliviar los dolores de la regla, desde medidas sencillas como aplicar calor hasta tratamientos farmacológicos.

La opción más adecuada dependerá de la intensidad del dolor, su causa y la situación de cada mujer.

Aplicar calor en el abdomen

Aplicar calor en la parte inferior del abdomen es una de las medidas más sencillas y seguras para aliviar el dolor menstrual.

Puede utilizarse:

  • una bolsa de agua caliente;
  • una almohadilla térmica;
  • parches térmicos que se llevan debajo de la ropa.

Una revisión sistemática y un metaanálisis de seis ensayos clínicos mostraron que la aplicación de calor puede tener una eficacia comparable a la de los antiinflamatorios para aliviar el dolor menstrual y ser más eficaz que no recibir tratamiento.⁴

Antiinflamatorios para el dolor menstrual

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno, son una opción médica ampliamente utilizada para tratar la dismenorrea.

Actúan bloqueando la enzima ciclooxigenasa, reduciendo así la producción de prostaglandinas.

Un análisis Cochrane de más de 70 ensayos clínicos y casi 6.000 mujeres confirmó que los AINE son significativamente más eficaces que el placebo para aliviar el dolor menstrual

Sin embargo, pueden provocar efectos adversos, especialmente molestias digestivas, por lo que deben utilizarse de acuerdo con las recomendaciones de un profesional sanitario.

La anticoncepción hormonal también se considera, junto con los AINE, una de las opciones médicas de primera línea para la dismenorrea cuando es necesario.⁸˒⁹

Cómo aliviar el dolor menstrual de forma natural

Además de los tratamientos farmacológicos, existen algunas medidas no farmacológicas que pueden contribuir al manejo de las reglas dolorosas.

Actividad física

La actividad física regular es una de las medidas naturales que cuenta con mayor respaldo científico.

Una revisión sistemática mostró que el ejercicio físico puede reducir la intensidad del dolor menstrual en comparación con la ausencia de tratamiento, probablemente gracias a una mejor circulación sanguínea en la zona pélvica y a la liberación de endorfinas.⁵

Un metaanálisis posterior de ensayos aleatorizados obtuvo resultados similares, independientemente del tipo de ejercicio realizado, aunque la intensidad y duración óptimas todavía no están completamente determinadas.¹¹

Jengibre

El jengibre es una de las opciones vegetales más estudiadas para el dolor menstrual.

Un metaanálisis de ensayos aleatorizados mostró que los preparados orales de jengibre reducían significativamente la intensidad del dolor menstrual en comparación con un placebo.

En algunos estudios se observó un efecto comparable al de los antiinflamatorios, aunque la calidad de la evidencia disponible sigue siendo limitada y son necesarios estudios de mayor calidad.⁶

Alimentación y hábitos

Reducir el consumo de cafeína, alcohol y sal durante los días previos y durante la menstruación suele recomendarse como una medida complementaria de bajo riesgo.

Las infusiones de manzanilla o menta también pueden formar parte de una rutina de bienestar durante la menstruación, aunque no deben presentarse como tratamientos de eficacia demostrada.

Una alimentación equilibrada rica en verduras, cereales y legumbres forma parte de las recomendaciones generales relacionadas con un estilo de vida saludable.

El tabaquismo, por su parte, se ha asociado en estudios observacionales con un mayor riesgo de dismenorrea.¹⁰˒¹

Magnesio para el dolor menstrual y los calambres: ¿puede ayudar?

El magnesio es un mineral que contribuye al funcionamiento normal de los músculos, incluidos los músculos lisos como los presentes en la pared uterina.

Esta es una declaración de propiedades saludables autorizada en la Unión Europea que se refiere a la función muscular general. **No significa que el magnesio trate o cure la dismenorrea o los calambres menstruales.**¹²

Una revisión sistemática y un metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados mostraron que la suplementación con magnesio en mujeres con dismenorrea primaria puede contribuir a reducir la intensidad del dolor menstrual en comparación con el placebo, con un perfil de seguridad relativamente favorable en los ensayos incluidos.⁷

Por tanto, el magnesio puede considerarse un apoyo complementario dentro de un abordaje más amplio que incluya medidas como el calor y la actividad física y, cuando sea necesario, tratamientos recomendados por un profesional sanitario.

Antes de empezar a tomar cualquier complemento alimenticio, especialmente si sigues algún tratamiento o tienes una patología, consulta con tu médico o farmacéutico.

También te puede interesar: Magnesio: cómo elegir la forma adecuada para tus necesidades.

¿Cuándo acudir al ginecólogo por dolor menstrual?

Aunque cierto grado de dolor durante la menstruación es frecuente, un dolor menstrual muy intenso o diferente al habitual no debe ignorarse.

Es recomendable consultar con un ginecólogo si:¹˒²

  • el dolor dura más de los 1 o 2 días habituales;
  • no mejora con medidas habituales como el calor o los antiinflamatorios;
  • aparece un dolor repentino y muy intenso;
  • el sangrado es especialmente abundante;
  • el dolor va acompañado de desmayos, vómitos o fiebre;
  • el dolor empeora progresivamente de un año a otro;
  • las reglas dolorosas aparecen por primera vez después de los 25 o 30 años.

El ginecólogo podrá valorar los antecedentes médicos, realizar una exploración y, cuando sea necesario, recomendar una ecografía pélvica para descartar o confirmar causas como la endometriosis, los miomas o una enfermedad inflamatoria pélvica.

Preguntas frecuentes sobre el dolor menstrual

¿Es normal tener dolor durante la regla?

El dolor menstrual leve o moderado es muy frecuente. Según el ACOG, la dismenorrea afecta a entre el 50 y el 90 % de las mujeres en edad reproductiva.

Sin embargo, un dolor muy intenso que impide realizar las actividades cotidianas, no mejora con las medidas habituales o empeora progresivamente debe ser valorado por un ginecólogo.²˒¹

¿Por qué me duele tanto la regla?

Las contracciones del útero provocadas por las prostaglandinas son una de las principales causas del dolor menstrual.

Sin embargo, cuando las reglas son especialmente dolorosas, el dolor aparece por primera vez en la edad adulta o empeora progresivamente, puede existir una causa secundaria como endometriosis, adenomiosis, miomas o enfermedad inflamatoria pélvica.¹˒²

¿Qué puedo hacer para aliviar los calambres menstruales?

Entre las medidas que cuentan con evidencia científica se encuentran la aplicación de calor, la actividad física y los antiinflamatorios cuando están indicados.³˒⁴˒⁵

Algunas investigaciones también han estudiado el jengibre y la suplementación con magnesio como medidas complementarias.⁶˒⁷

¿Ayuda el magnesio con los calambres menstruales?

El magnesio contribuye al funcionamiento normal de los músculos. Además, algunos estudios clínicos indican que la suplementación con magnesio puede ayudar a reducir la intensidad del dolor en mujeres con dismenorrea primaria.⁷˒¹²

Debe considerarse como un apoyo complementario y no como un tratamiento o sustituto de las medidas médicas recomendadas.

¿Cuándo debería preocuparme por un dolor menstrual intenso?

Consulta con un ginecólogo si el dolor es muy intenso, aparece repentinamente, empeora con el tiempo, dura más de lo habitual o se acompaña de sangrado muy abundante, fiebre, vómitos o desmayos.¹˒²

Referencias

  1. Nagy, Hassan, Karen Carlson, and Moien AB Khan. “Dysmenorrhea.” StatPearls [Internet]. StatPearls Publishing, 2023.
  2. American College of Obstetricians and Gynecologists. “ACOG Committee Opinion No. 760: Dysmenorrhea and endometriosis in the adolescent.” Obstet Gynecol 132.6 (2018): e249-e258.
  3. Marjoribanks, Jane, et al. “Nonsteroidal anti-inflammatory drugs for dysmenorrhoea.” Cochrane Database of Systematic Reviews 7 (2015).
  4. Jo, Junyoung, and Sun Haeng Lee. “Heat therapy for primary dysmenorrhea: A systematic review and meta-analysis of its effects on pain relief and quality of life.” Scientific Reports 8.1 (2018): 16252.
  5. Jaleel, Ghufran, et al. “Effect of exercises on central and endocrine system for pain modulation in primary dysmenorrhea.” Journal of Lifestyle Medicine 12.1 (2022): 15.
  6. Chen, Chen X., Bruce Barrett, and Kristine L. Kwekkeboom. “Efficacy of oral ginger (Zingiber officinale) for dysmenorrhea: a systematic review and meta-analysis.” Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine (2016): 6295737.
  7. Naz, Marzieh Saei Ghare, et al. “The effect of micronutrients on pain management of primary dysmenorrhea: a systematic review and meta-analysis.” Journal of Caring Sciences 9.1 (2020): 47.
  8. McKenna, Kathryn A., and Corey D. Fogleman. “Dysmenorrhea.” American Family Physician 104.2 (2021): 164-170.
  9. Ferries-Rowe, Elizabeth, Elizabeth Corey, and Johanna S. Archer. “Primary dysmenorrhea: diagnosis and therapy.” Obstetrics & Gynecology 136.5 (2020): 1047-1058.
  10. Qin, Lu-Lu, et al. “Association between cigarette smoking and the risk of dysmenorrhea: A meta-analysis of observational studies.” PLOS ONE 15.4 (2020): e0231201.
  11. Matthewman, Gemma, et al. “Physical activity for primary dysmenorrhea: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials.” American Journal of Obstetrics and Gynecology 219.3 (2018): 255-e1.
  12. Coppens, Patrick. “Regulation (EU) no. 432/2012 establishing a list of permitted health claims.” European Food & Feed Law Review 7 (2012): 162.

Sobre la autora

Vedrana Drkelić

Vedrana Drkelić

Vedrana Drkelić es experta en nutrición médica y salud del consumidor, con una amplia trayectoria en investigación científica, asuntos médicos y comunicación médica basada en la evidencia. Su compromiso es promover decisiones de salud informadas y potenciar el papel de la nutrición basada en la evidencia en la salud diaria, traduciendo evidencia científica de alta calidad en comunicaciones claras, precisas y conformes a la normativa.

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